Ocho consejos para que tu bebé duerma mejor

Como ya os he contado y era el título de mi otro blog, mi bebé no duerme, bueno bebé ya no es, pero le cuesta dormir. Los primeros 4 meses de vida del pequeño Óliver fueron un verdadero reto por lo poco que descansaba tanto él como yo.
Después de mucho indagar, concienciarse de que tengo un bebé de alta demanda al que le gusta dormir más bien poco, se asusta por cualquier ruido y si está dormido se despierta, es muy activo y le gusta descubrir el mundo… junto a los problemas digestivos que “hemos” estado sufriendo… parece que la “estabilidad” en el sueño había llegado a nuestras vidas en torno a los cuatro meses.

Entendamos estabilidad como el proceso en que el bebé consigue dormirse por la tarde noche a una hora, normalmente entre las 8 y las 9, y despertarse por la mañana, a las 7 aproximadamente.
Eso sí el sueño no es “del tirón”, sino que a lo largo de la noche el bebé sufre varios despertares en los cuales demanda la presencia de mamá y de la “teta”, quizá más por consuelo que por hambre.

Los bebés pasan más tiempo en la llamada fase del sueño ligero, por esta razón se despiertan más fácilmente.

Conforme crecen, sus ciclos de sueño serán más largos casi como los de un adulto. Durante los primeros 6 meses notarás grandes cambios, y a partir de esa edad muchos bebés tienen un desarrollo significativo que hará que su sueño nocturno sea más continuado y tranquilo. No obstante, no todos los niños se desarrollan y se comportan igual. Unos dormirán toda la noche desde los 6 meses y otros lo harán cumplidos los 2 años o más. Sin embargo, hay algunos trucos que te ayudarán a que te nene duerma por más tiempo durante la noche. ¡Toma nota!
1. Estableces rutinas que le anuncien a tu tesoro que es hora de dormir, y trata de seguirlas a diario.
2. Colócalo en la cuna antes de que se duerma del todo. La idea es que sea consciente de que se duerme en la cuna y se despierta en el mismo sitio. En mi caso de momento este consejo no funciona…Óliver se duerme en brazos y de momento parece imposible cambiar esta rutina.
3. Deja que pase un tiempo entre la última toma y la cama. No lo acuestes inmediatamente después de comer, ya que le  pueden provocar regurgitaciones.
4. Si se despierta por la noche no acudas de inmediato. Espera por si se vuelve a dormir él solo.
5. Si no lo hace ve a su lado y trata de calmarlo suavemente, con caricias, cantos y sin encender la luz. Nosotros practicamos el colecho, por tanto es más fácil atender al niño.
6. Si le sigues dando el pecho ofréceselo. Tal vez no tenga hambre, pero en él el niño no solo busca alimento, sino reconfortarse, calmarse, etc.
7. Si tiene más de 8 meses, está sano y gana peso, no es necesario que haga las tomas nocturnas. Tal vez lo que tenga es sed. Ofrécele un biberón o un vaso con agua.
8. Asegúrate de que duerme lo necesario por el día. Las siestas a esta edad son muy importantes. No creas que dormirá mejor si duerme menos por el día. Al contrario, el cansancio puede impedirle conciliar bien el sueño. Óliver duerme pequeñas siestas de 10-20 minutitos varias veces al día y a él parecen serles suficiente.





Y vosotras ¿qué truquillos tenéis para que el bebé duerma toda la noche?

 

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