Diario de una mamá: No tienes el hijo que quieres, sino el que necesitas

Hoy reflexiono sobre una frase que leí hace unos días a una “mami” en uno de los grupos de facebook que sigo, “No tienes el hijo que quieres, sino el que necesitas” y … es totalmente verdad.

A estas alturas de mi maternidad ya me ha quedado claro que es una etapa difícil, complicada y agotadora que no siempre entiendes muy bien hasta que eres “mamá”. Y sobre todo se complica si no tienes ayuda a tu alrededor o alguien que te pueda echar una mano, pero realmente merece la pena.
¿Y por qué? Porque yo siempre he sido una persona con poco espíritu vital, es decir, por problemas de salud siempre me he encontrado cansada, agotada, con anemia… mi deporte preferido era dormir, en plan marmotil total…además antes de quedarme embarazada había pasado una época de ansiedad y depresión por la cual me estaba medicando (bajo supervisión médica, claro). Parecía un zombie, si ya de por si no era muy activa los medicamentos hacían que mi lugar favorito del mundo fuera la cama…
Pero entonces llegó él… y ya no podía permitirme que mi ansiedad y mi depresión le pusieran en peligro a él, así que tocó ir dejando la medicación para que le afectara lo menos posible. Y nació y entonces la mezcla de amor y el sentimiento de que me iba a venir grande la maternidad apareció. Pero como bien dice el post, “No tienes el hijo que quieres, sino el que necesitas”, y sacas fuerzas de donde antes no había nada, porque una personita depende de ti, y se pasa el día llorando… y ya no te puedes quedar todo el día en la cama sino que tienes que atenderle, y sabes que tu yo, por un tiempo ha pasado a un segundo plano, que no te puedes permitir estar deprimida, sino que tienes que salir adelante porque está él… y verle sonreír feliz y sano es lo que más te importa en esta vida, y por lo que darías tu propia vida.
Y aunque sea un niño agotador de alta demanda, no le cambiarías por nada del mundo. Porque te ha hecho cambiar, querer ser mejor por él y para él. Y aunque tu vida haya sido un desastre a partir de él, mi vida tiene otro significado, otras prioridades, porque sin duda él es el amor de tu vida…
reflexiones de una mama el hijo que necesitas
Y cuando crees que ya lo tienes todo controlado, acabas de empezar un trabajo… te pica de nuevo el gusanillo de la maternidad, pero crees que ahora no es el momento, que pprobablemente te pongas a intentarlo y te cueste… y sin “querer queriendo” a la primera te quedas embarazada… y el embarazo desde el principio es un “sufrimiento” por lo mal que lo pasas.
Crees que has cometido un error, y si no le quieres igual, y si no tienes tiempo, y si te echan del trabajo como acaba pasando…
Pero luego llega ella… apenas se queja y duerme desde el primer día, todos los problemas que has tenido con su hermano, ella no los tiene. Mientras le atiendes a él que tiene más pelusa que la casa, ella suele esperar entretenida.
La cuna para ella no tiene pichos, coge peso y crece sin ayuda de biberones, es una niña “normal”… y te das cuenta que vuelves a tener el bebé que necesitas, el que te da la calma que te quita el otro. Que son el Ying y el Yang… pero se complementan… y a pesar que te hubiera gustado tener tu trabajo tras la baja maternal, sabes que has podido disfrutar más de tu segundo bebé que del primero… pero que no los cambiarías a ninguno… a pesar de todo.

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