Agitación del amamantamiento

Como comenté en el post Segunda lactancia, no todo es un camino de rosas, cuando me quedé de nuevo embarazada seguía dando el pecho a Óliver. Aunque ya era mayor estaba acostumbrada a la sensación de amamantar y no había tenido ningún problema. Pero a partir de la semana 6 de embarazo comencé a sentir lo que llama agitación de amamantamiento.

Es un rechazo incosciente e irracional a dar de mamar al niño. No tienes porque estar embarazado para sentirlo, pero es muy común cuando estás embarazada y continúas dando el pecho al mayor.

Es algo quizá difícil de explicar o incluso entender para alguien que no ha pasado por ello, a mí me costó reconocerlo, porque como os comento no había tenido ningún problema durante más de 24 meses, incluso cuando comenzaron a salirle los dientes, porque no es un sentimiento de dolor.

Yo aproveché ese momento para terminar con el destete. Un destete respetuoso que llevaba tiempo queriendo hacer, pero que hasta ese momento ni el niño ni yo estábamos preparados para ello. Él por apego, no por una necesidad de alimento y yo, porque aunque estaba un poco cansada, sentía que él no estaba preparado aún, y primaba nuestra conexión a otras cuestiones.

Hay mamás que no destetan, se acostumbran, se adaptan, cambian de posición a la hora de dar de mamar… y pueden continuar la lactancia sin problemas. Así que no os preocupés el destete es la última opción si no aguantáis o queréis dejar la lactancia.

No hay por qué sentirse culpable, es algo físico y no mental que os puede suceder.

 

 

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